Presentación

Como es bien sabido, la naturaleza alberga una inmensa riqueza en forma de materias primas, en sus reinos mineral, vegetal y animal, pero atesora, además, una riqueza mucho mayor, encerrada en el arcano insondable de las leyes por las que se gobierna en todo el universo. La actitud del ser humano ante estos recursos de la naturaleza siempre fue, desde sus primeros tiempos, la de descubrirlos y utilizarlos para su sustento y bienestar. El ser humano no es capaz de inventar nuevas leyes y, en consecuencia, su esfuerzo se dirige únicamente a descubrir y conocer las leyes que operan en la naturaleza y desde ese conocimiento, a utilizarlas para inventar y desarrollar, eso sí, nuevas aplicaciones útiles. En la antigüedad, las leyes se descubrían por simple observación y con frecuencia por casualidad y las aplicaciones se limitaban a lo inmediato. Eso fue lo que ocurrió con el fuego, por ejemplo. Actualmente, las leyes se descubren y se estudian bajo el rigor implacable del método científico, a través de  la investigación científica y técnica y desde este conocimiento profundo, la creatividad humana inventa y desarrolla nuevas aplicaciones. Por ello, el conocimiento está hoy en la base de las ventajas competitivas de nuestras empresas y por tanto del desarrollo socioeconómico de Galicia. Estas ideas están en consonancia con el binomio naturaleza y conocimiento, que es el lema de la Real Academia.

El conocimiento no se limita ya a ser sólo una representación mental de la realdad, lo que por otra parte es fundamental, desde el punto de vista científico. El conocimiento tiene hoy, además, una nueva dimensión, que adquiere cada vez más relevancia para el desarrollo de los pueblos, la dimensión económica. Por esta razón, en el marco de  la promoción social del conocimiento,  inducir un cambio cultural en el que la Sociedad gallega sienta y proclame el valor que hoy tiene el conocimiento para su desarrollo socioeconómico,  en definitiva, inducir un cambio que impulse el desarrollo de un nuevo modelo de sistema productivo, basado en el conocimiento, será un objetivo claro e inequívoco que presidirá las actividades de esta Real Academia a lo largo de los próximos años. A este propósito se encaminan la práctica totalidad de las actividades que la Real Academia Gallega de Ciencias tiene planificadas para este curso académico.

Se trata de un recorrido lento y difícil del que todavía queda mucho trecho por recorrer. Hacerlo con la rapidez necesaria requiere el esfuerzo y la colaboración de todos, colaboración que, desde estas páginas, la Real Academia de Ciencias ofrece y solicita.