La Academia Entrega los Premios de Investigación Ernesto Viéitez Cortizo 2018

23/01/2019

El pasado 23 de enero, la REAL ACADEMIA GALLEGA DE CIENCIAS entregó los Premios de Investigación Ernesto Viéitez Cortizo correspondientes al año 2018, convocados con el objeto de promover la investigación y el desarrollo en las áreas de conocimiento integradas en la Academia, a través del reconocimiento académico y social del esfuerzo de los investigadores. El trabajo científico distinguido con el Premio de Investigación 2018 de la Real Academia Gallega de Ciencias ( RAGC), dotado con 6.000 euros netos, propone el uso de nanopartículas para aplicar terapias diana capaces de frenar el metástasis del cáncer de colon en el hígado hasta en un 80%. El equipo galardonado está liderado por los investigadores Alejandro Sánchez Barreiro e Inés Fernández Barreiro, del Departamento de Farmacología, Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la USC y cuenta con la colaboración de investigadores del grupo Signaling Lab de la Universidad del País Vasco; del Instituto de Investigación Sanitaria Biodonostia; del Centro de Investigaciones Médico-Biológicas de la Universidad de Düsseldorf ( Alemania); y del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia ( INSERM).

La investigación fue publicada este año en la revista International Journal of Cancer, de referencia en el ámbito de la oncología y dio lugar la una patente en EE. UU. Los investigadores premiados dedicaron el premio a Begoña Seijo, investigadora de la Universidad de Santiago de Compostela, fallecida prematuramente, sin poder "ver que las nanopartículas desarrolladas con su ayuda presentan hoy un enorme potencial clínico”.

Adrián Pérez Diéguez, del Grupo de Arquitectura de Ordenadores de la Facultad de Informática de la UDC, fue distinguido con el premio para investigadores nuevos, dotado con 2000 euros netos, en el que se reconoce el trabajo de científicos menores de 28 años. El jurado eligió de forma unánime su estrategia para facilitar el trabajo de los programadores informáticos cuando se enfrentan a la resolución de grandes problemas científicos aplicando técnicas de computación avanzada. La solución propuesta adapta los algoritmos a su funcionamiento con las populares tarjetas gráficas ( GPUs) de los ordenadores personales, que presentan características diferenciadoras, pero un enorme potencial en términos de eficiencia computacional, con respeto a las clásicas unidades de encausado ( CPUs).