Dr. Antonio Casares Rodríguez

Día del Científico Gallego 2011

Antonio Jacobo Casares Rodríguez nació en Monforte de Lemos (Lugo) el 28 de abril de 1812, donde cursó la enseñanza primaria y secundaria en el Colegio de Humanidades. En los primeros años de su carrera profesional se licenció en Filosofía (disciplina en la que también se doctoró) y en Farmacia; ya más tarde, se licenciaría también en Medicina. Al margen de estas titulaciones principales, también cursó estudios de Mineralogía en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid.

Con solo 24 años ganó por oposición la primera Cátedra de Química Aplicada a las Artes de la Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago. Posteriormente, se convertiría en el primer catedrático de Química de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), cargo que ocupó desde 1845 hasta su fallecimiento. También ocupó interinamente otras cátedras, como la de Química Inorgánica y la de Historia Natural desde la que impulsó el Gabinete de Historia Natural, que con el tiempo se convertiría en el Museo de Historia Natural de la Universidad.

Su primer cargo administrativo en la USC llegó en 1846, con el nombramiento como decano de la Facultad de Filosofía (que por aquel entonces abarcaba las disciplinas de Letras y Ciencias). En 1857 asume el decanato de la recién creada Facultad de Farmacia y dos años después se convirtió en el primer decano de la Facultad de Ciencias (Química), tras la separación de la Facultad de Filosofía en las de Letras y Ciencias. En 1872 fue nombrado rector de la USC, cargo que ejerció hasta su fallecimiento, el 28 de Abril de 1888.

Su extraordinaria formación y capacidad de trabajo le permitieron conseguir importantes logros en diferentes ámbitos del conocimiento. Fue uno de los creadores del análisis químico y uno de los iniciadores de la técnica de la espectroscopía en España. A él se deben los primeros estudios en profundidad sobre las fuentes de aguas medicinales y los vinos gallegos. En el primer caso, sus trabajos de análisis de metales en aguas lo llevaron a realizar sus primeras investigaciones en Caldas de Reis y Cuntis, a las que luego siguieron otras en Arteixo, Carballo, Mondariz, A Toxa, Sousa, etc. Su prestigio en esta área era tan grande que sus servicios fueron requeridos por toda España, desde Gran Canaria hasta Zamora. Su trabajo sobre el descubrimiento de los metales Rubidio y Cesio en aguas minerales fue un hito importante en la ciencia española. Casares fue capaz de orientar su trabajo científico al estudio de temas de interés práctico para la industria y la agricultura y en general para la sociedad gallega, un aspecto novedoso en su tiempo.

En el año 1847, tan sólo unas semanas después de las primeras experiencias mundiales en Massachussets (EE. UU.) y Edimburgo (Reino Unido), sintetizó cloroformo y éter con los que se realizaron las primeras intervenciones quirúrgicas con anestesia en España. También realizó investigaciones en el ámbito de la Mineralogía, hasta el punto de que en el curso de sus trabajos de campo en Cabo Ortegal (A Coruña) logró descubrir dos nuevos minerales: la morenosita y la zaratita (aunque esta última no se admite en la actualidad como especie mineral propiamente dicho). Además, fue uno de los tres especialistas que, a petición del cardenal Miguel Payá Rico, dictaminaron sobre si los restos descubiertos en la Catedral de Santiago en 1879 correspondían al Apóstol y a dos de sus discípulos. Sus aportaciones quedan recogidas en los numerosos trabajos científicos que publicó en revistas nacionales e internacionales.

Su carácter emprendedor lo llevó, en el año 1851, a encender en el claustro del edificio de la Universidad de Santiago -hoy Facultad de Geografía y Historia- la primera luz eléctrica con arco voltaico que funcionó en España.

En el campo docente consiguió un elevado reconocimiento, destacando por el carácter práctico de su metodología, que incluía sistemáticamente observaciones, experimentos y salidas al campo. Su preocupación por que sus alumnos dispusieran de manuales, junto con un amplio dominio de idiomas, lo llevaron a traducir varios textos del francés y del alemán. Posteriormente escribió sus propios libros. La primera publicación fue el «Tratado de Química», en 1848, que tras varias ediciones se titularía «Manual de Química general con aplicaciones a la industria y en especial a la agricultura». Este texto fue utilizado de manera oficial en las universidades de España durante casi cuarenta años. Luego vieron la luz «Programa de Química General» y «Tratado práctico de análisis químico de las aguas minerales y potables».

Perteneció a muy diversas corporaciones científicas nacionales y extranjeras y estuvo en posesión de múltiples condecoraciones y honores, entre los que destacan Caballero del Toisón de Oro, la Gran Cruz de Isabel la Católica y Caballero de la Real Orden de Carlos III.

Químico eminente, farmacéutico, médico, pedagogo, divulgador de la ciencia, coleccionista, hombre de una muy amplia cultura y servidor público en puestos de responsabilidad, fue merecidamente proclamado por la Real Academia Galega de Ciencias «Científico Gallego» del año 2012, como ejemplo y portaestandarte de la ciencia en Galicia.

PROGRAMA

24 de Abril de 2012

Pazo de San Roque
Santiago de Compostela

19:00 h. Apertura do Acto
19:00 h. Semblanza da familia
Prof. Dr. D. Juan Casares Long
Reitor Magfco. da Universidade de Santiago
de Compostela
“Unha aproximación á figura de D. Antonio como eixo central da familia Casares”
19:30 h. Prof. Dr. D. Ramón José Estévez Cabanas
Decano da Facultade de Química da USC
“A Química en Compostela no bicentenario do nacemento de Antonio Casares”
19:40 h. Prof. Dr. D. Manuel R. Patiño Bermejo
Catedrático do Dpto. de Química Inorgánica da USC
“Antonio Casares Científico de Honra”
20:10 h. Peche do Acto
Prof. Dr. D. Ernesto Viéitez Cortizo
Presidente da Real Academia Galega de Ciencias

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